Para este distribuidor y proveedor chileno de equipos, lo que comenzó como un simple problema de residuos se convirtió en una lección de observación, cambio de comportamiento y el poder del método.
Texto: Javier Pizarro Carmona, con Pablo Corvalán Ferrer y Marcelo Pinto
Sin la estructura que ofrece Lean, habríamos actuado por la causa equivocada. El A3 nos permitió acercarnos al problema real, cambiando nuestra atención a cómo interactuaban las personas con el servicio.
CAMBIOS EN COMPORTAMIENTOS
A partir de ese momento, nuestras contramedidas se centraron en el usuario.
Hicimos la información más accesible, para que la gente pudiera decidir qué comer antes de llegar. Mejoramos la visibilidad de los menús. Introdujimos herramientas digitales y códigos QR. Realizamos sesiones específicas presenciales con grupos específicos. Compartimos datos, imágenes y pruebas para hacer visible el impacto.
Al mismo tiempo, Sodexo trabajaba en mejorar la segregación y preparar el compostaje. Esto requería cambiar rutinas en un equipo que llevaba años trabajando de la misma manera. Los hábitos tuvieron que cambiar, gradualmente, mediante la repetición y el refuerzo.
Lo que nos quedó claro fue que la principal barrera no era técnica, sino cultural. Antes que nada, teníamos que creer que este esfuerzo importaba y que Lean realmente podía ayudarnos a afrontar un reto de sostenibilidad. Esa creencia creció a medida que avanzaba el proceso.
REDUCE PRIMERO Y LUEGO RECICLA
LO QUE APRENDIMOS
También nos recordó algo simple pero poderoso: la mayoría de los problemas no están donde pensamos al principio. En nuestro caso, no estaban en la cocina, sino en nuestras bandejas.
Fuente: LEAN POST
LOS AUTORES
Javier Pizarro Carmona es Jefe de Sistemas de Gestión Integrada en SKC
Pablo Corvalán Ferrer es el Jefe de Operaciones en Sodexo